El Colegio de Arquitectos exige garantías ante una concesión de la antigua cárcel

28.10.2012 19:45

El decano del Colegio de Arquitectos de Málaga, Antonio Vargas, no acaba de ver tampoco con buenos ojos la posible implantación en la antigua cárcel de Cruz de Humilladero de la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Ha exigido al Ayuntamiento garantías y ha advertido que una venta o una concesión de este edificio debería "ajustarse siempre al mercado y no establecer condiciones favorables" argumentando que se cumple un fin social o que no hay ánimo de lucro.

Ha subrayado a Europa Press que, después sobre todo de operaciones anteriores como el fallido Museo de las Gemas en la antigua Tabacalera, "el Ayuntamiento tiene que establecer unas garantías y unos avales mínimos que aseguren que las contraprestaciones, siempre acordes con el valor del inmueble, se van a cumplir".

Aunque ha coincidido con el Ayuntamiento de Málaga en que la utilización como universidad de este espacio respondería al uso social acordado por unanimidad por el Pleno municipal, Vargas ha alertado también de que, en el caso concreto de la UCAM, se trata de "traspasar a un privado un patrimonio que es de la ciudad". 

Por tanto, ha considerado que si se produjera una venta, como contempló el propio alcalde, Francisco de la Torre, debería ser "según las condiciones de mercado, no más ventajosas", y en caso de una concesión administrativa, "con contraprestaciones económicas", ya que, ha resaltado, "si no fuera así, se trataría de una privatización encubierta".

En este punto, Vargas ha hecho hincapié en el valor inmobiliario "muy importante" que tiene la antigua cárcel provincial --por factores como su edificabilidad o el estar en una ubicación céntrica de la ciudad, entre otros--. 

Por ello, ha declarado que "la venta o cesión tendría que ser a cambio de unas contraprestaciones económicas acordes" y ha rechazado, en consecuencia, que, aludiendo a que vaya a haber un uso social, el Ayuntamiento pudiera establecer "condiciones favorables" para la UCAM. "Esto sería un negocio como cualquier otro", ha apostillado.

NEGOCIO "PURO Y DURO"

Y es que, a juicio del también profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Málaga (UMA), aunque se diga que la fundación que gestiona la UCAM no tiene ánimo de lucro, "sí hay un negocio universitario puro y duro; la matrícula vale muchísimo y, además, está dirigida a un sector de la población muy concreto". Como ha precisado, "esta Universidad no es para toda la sociedad malagueña, sino para una parte muy determinada".

Vargas ha coincidido con la responsable de la UMA y presidenta de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), Adelaida de la Calle, en que la institución académica murciana "no es Harvard; no da una enseñanza de una calidad excepcional". Además, ha dejado claro que "la necesidad social está perfectamente cubierta por la Universidad de Málaga".