El futuro Museo de Málaga para finales de 2014

12.09.2012 23:27

En respuesta a una pregunta del diputado socialista Miguel Ángel Heredia, Lasalle ha explicado que las obras de rehabilitación del Palacio se realizan "con la mayor rapidez" y que están "muy próximas a finalizar". Una vez acabadas las mismas, se procederá a la instalación de la exposición permanente y los equipamientos, cuyo diseño se prevé contratar en este ejercicio. Así las cosas, las estimaciones de Cultura es que pueda estar abierto al público antes de que termine el año 2014 pero, "considerando el actual contexto económico y el tamaño del edificio", es "probable una apertura parcial", es decir, que la colección permanente se abrirá "en fases", ha puntualizado el secretario de Estado.

Una vez concluida la rehabilitación, la sede del museo tendrá una superficie útil de 15.552 metros cuadrados, algo inferior a la del Museo del Prado, lo que la convertirá en el mayor museo estatal ubicado en Andalucía. Con respecto a la posibilidad de que el centro malagueño pudiera considerarse una subsede del Prado, Lasalle ha dicho que la colección del museo madrileño circula habitualmente a través de exposiciones temporales y así lo seguirá haciendo de modo que el Museo de Málaga, como muchos otros lo son, será depositario de obra procedente del Prado.

"Casi todas las provincias de España tienen obra del Prado porque sus depósitos no son capaces de alojar la cantidad de obra que contienen, hay infinidad de museos que son depósito y subsedes, si se puede utilizar la expresión, de la obra contenida en el Prado, de hecho, muchos de ellos han podido ampliar las obras depositadas incorporando otras colecciones", ha añadido.

RESPONSABILIDADES POR LAS FIESTAS

Por otro lado, Lasalle se ha referido a la celebración de fiestas privadas en el interior del edificio, tal y como había denunciado públicamente el propio Heredia y que el Ministerio ha conocido -ha dicho-por los medios de comunicación. El secretario de Estado ha subrayado que, normalmente, al término de una obra, la empresa que la ejecuta hace una celebración entre los trabajadores, la llamada retirada de bandera, que es algo "habitual en todo el sector". En cualquier caso, ha dicho que ha pedido responsabilidades a la constructora por si se hubiera extralimitado en la celebración de esa "costumbre".