La caída del presupuesto de la UMA vaticina más recortes a los grupos de investigación

16.09.2012 16:37

 

La Universidad baraja un descenso en la financiación de hasta el 15%, lo que supondría un nuevo tajo para los 200 grupos que trabajan en proyectos y que aglutinan a 2.000 investigadores

 
 

JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ La Universidad de Málaga (UMA) teme que los nuevos recortes que se ciñen sobre su presupuesto para el año 2013, y que podrían contemplar una bajada de entre el 10% y el 15% de las partidas –el vigente en 2012 es de 254 millones de euros–, reduzcan nuevamente el número de grupos de investigación que mantiene activos esta institución y que suponen su mayor prestigio de cara a la proyección internacional. Los 280 grupos que tenía la UMA ya quedaron reducidos a 200 el pasado curso y para éste continuará la tendencia la baja, teniendo en cuenta que el 40% del presupuesto de la Universidad se lo lleva, de forma directa o indirecta, la investigación, según explica el vicerrector de Coordinación Universitaria, José Ángel Narváez.

Los grupos de la UMA integran a un total de casi 2.000 docentes propios, investigadores contratados y becarios. La lentitud de las administraciones a la hora de transferir los fondos para I+D+i ha provocado que la Universidad, desde el mes de enero, haya tenido que tirar de fondos propios para adelantar el dinero con el que financiar las investigaciones y evitar despidos y parálisis de proyectos en los laboratorios. Según Narváez, este montante se mantiene estable en torno a los 12 millones. El cobro de partidas, aunque sea con meses de retrasos, va compensando los desembolsos.

«La situación es muy difícil. Aún no tenemos un presupuesto porque estamos a la espera de que la Junta de Andalucía los cierre antes, algo que debería ocurrir el próximo mes. Pero es cierto que el Gobierno central ha aplicado recortes sobreañadidos que nos hacen temer más la situación», apunta Narváez. En el caso de los grupos de investigación, el vicerrector comenta que habrá que ser «imaginativos» y seguir «optimizando recursos» para mantener la capacidad investigadora de la UMA. Lo peor es que se barrunta que los fondos en investigación que asignará el Ministerio de Educación en la resolución definitiva de proyectos pueden reducirse hasta en un 50%.

«En años anteriores conseguimos mantener un nivel de investigación y productividad muy bueno. Íbamos en el camino adecuado pero esto nos tambalea ahora mucho. Nosotros podemos adelantar dinero para ayuda en la financiación, pero lo que no podemos hacer es directamente pagarlos», asegura el vicerrector.

El responsable de la UMA admite que muchos integrantes de los grupos de investigación están «desanimados y desconcertados», y con la idea asumida de que tendrán que hacer las maletas y marcharse fuera para continuar con su tarea investigadora. De hecho, la Universidad de Málaga sigue avalando través de su Oficina de Proyectos Europeos a todos los grupos que tratan de acceder a los fondos del programa marco europeo.

Con una media de entre 8 y 10 personas, el horizonte temporal de los grupos de investigación de la UMA es de tres años y los recortes han pillado a algunos en mitad del proyecto o a punto de alcanzar los objetivos, lo que hace aún más frustrante la que se les corte ahora el grifo de la financiación, «justo cuando están a escasos metros de la meta». A otros no se les va a renovar tras un lapso de hasta diez años en proyectos de investigación.

«Es demencial que formemos a la gente para que tengan que irse fuera a trabajara o a investigar. Se escuchan muchas críticas a las universidades y a su funcionamiento y, sin embargo, se ve normal que invirtamos el dinero en formas todas estas personas para que luego vayan a producir o a investigar a Alemania o a cualquier otro país. Eso sí que es un desastre», asegura Narváez.

Precisamente ayer, la rectora de la UMA y presidenta de la CRUE, Adelaida de la Calle, aseguró en declaraciones a Efe que «se va a perder mucha capacidad para dedicarse a la investigación, a la transferencia de conocimiento, algo que nos ha ocupado durante tanto tiempo estimular». «En algunas universidades, evidentemente, se va a tener que suspender la inversión si no se tiene una entrada de mayor financiación», incidió la rectora, que afirmó que el tramo «más importante de la reducción» está en I+D+i, tanto en programas nacionales de investigación en los que participan las universidades como en los propios de ellas.

Las restricciones presupuestarias del Gobierno central ya dejaron el pasado año a la Universidad de Málaga con un millón de euros menos para destinar a la investigación. Cada grupo vio así reducida su financiación, aunque se mantuvo el número de proyectos. En la convocatoria de 2011, la UMA recibió una cuantía de 4,8 millones de euros para 51 proyectos, mientras que el año pasado fueron 5,7 millones, para 52. Por su parte, la Junta incrementó en 2011 tanto el número de proyectos concedidos a la UMA como el importe destinado dentro de la convocatoria de Proyectos de Excelencia de 2011. Si en 2010 fueron 29 los grupos que recibieron financiación (3,7 millones de euros), en 2011 se obtuvieron 4,9 millones de euros para un total de 34 grupos, en los que participan un total de 305 investigadores.